Talleres Celestino - Santovenia de pisuerga (Valladolid)

Reparación de una pieza de chapa

Golpe de chapa

A medida que el automóvil ha ido evolucionando, la chapa de los vehículos ha ido, en mayor o menor medida, dependiendo de la marca, siendo cada vez más delgada en grosor, para aligerar peso y mejorar el rendimiento los vehículos actuales, aunque también para ahorrar costes de fabricación.

Esta nueva característica obliga a un cuidado y precisión especialmente afinados a la hora de repararla, con el fin de preservar sus propiedades de dureza y absorción, pues son éstas las principales protecciones de los ocupantes en caso de accidente.

La primera parte del proceso de reparación es el desmontaje de todos los recubrimientos interiores y exteriores de la pieza a reparar (Plásticos, molduras, vestiduras, manerales, ventanas y sus motores etc...) con el fin de facilitar el acceso a la chapa, evitar estorbos para la reparación, y proteger tales elementos de posibles deterioros accidentales.

Reparación de lineas generales

La segunda parte es la de devolver la chapa dañada a su sitio, consiguiendo que la pieza vuelva a tener una forma similar a la original, esto se lleva a cabo golpeando y "sufriendo" con diversas herramientas más bien planas, haciendo desaparecer de la zona las principales marcas del golpe.

La tercera parte del proceso es la de recuperar y rectificar los nervios (líneas) originales de la pieza consiguiendo que la chapa vuelva a tener el tiro y la robustez con la que fue diseñada, para esto es necesario "sufrir" con herramientas de apoyo de punta mas o menos aguda, que al ser golpeadas desde el otro lado restablecen los pliegues y formas.

Para "recoger" la chapa que el propio golpe del siniestro, sumado a los golpes necesarios para devolver dicha chapa a su lugar, han dado de sí, se aplican puntos de calor y enfriado rápido combinados con rápidos golpes de un "martillo de repasar". Estos "puntos de calor", dada la delgadez de la chapa moderna, han de ser precisos en intensidad, ya que una mala aplicación provocará un destemple de la misma, con la consiguiente pérdida de propiedades como elasticidad y resistencia, e incluso agujeros.

Pieza de chapa terminada

Finalmente se "repasan" y eliminan las pequeñas imperfecciones que aún conserve la pieza ya trabajada, limando también los picos y las caras de los vivos cuando es necesario para rematar su acabado. El resultado final de una buena reparación de chapa apenas requiere que una finísima capa de "cemento" recubra la chapa para que ésta este lista para ser pintada.